Preguntas Frecuentes sobre Francmasonería

Pillars_05_620

¿QUE ES LA FRANCMASONERÍA?

La francmasonería o masonería es una institución tradicional discreta de carácter iniciático, espiritual, no religiosa, humanista, simbólica, filosófica y laica, fundamentada en un sentimiento profundo de fraternidad; tiene como objetivo la búsqueda de la Verdad y el fomento del desarrollo moral, ético y espiritual del ser humano además del progreso de la sociedad.

¿ES LA MASONERÍA…?

¿ATEA?

No lo es. La Masonería es laica. Si bien un Libro de la Ley Sagrada preside la mayoría de los Templos Masónicos su sentido apunta más a la Sabiduría que a la religión, a la que respeta y acepta en todas sus manifestaciones, tanto occidentales como orientales. Pero no las adopta como propias. Nuestra invocación al Gran Arquitecto del Universo las abarca a todas ellas puesto que la interpretación es personal, como corresponde a librepensadores.

¿ANTICLERICAL? ¿ANTIRRELIGIOSA?

Falso. La Masonería ha combatido siempre toda forma de intolerancia y eso ha hecho también con la Iglesia Católica cuando lo ha sido, y en la medida en que siga siéndolo; en ese y sólo en ese aspecto se le enfrenta, del mismo modo que sostiene ese enfrentamiento con cualquier otra religión, secta, partido político, ideología o grupo que se sustente en la intolerancia o que favorezca o estimule su práctica. Pero no es anticlerical. Si lo fuera no aceptaría sacerdotes en su seno, cosa que sí hace: hay sacerdotes masones, como también hay rabinos, pastores protestantes, obispos vagantes, sacerdotes católicos ortodoxos, sacerdotes anglicanos, ect.

¿ADORADORA DEL DIABLO?

No, por el contrario, la masonería es enemiga de toda doctrina que haga apología al mal, de hecho en la masonería se cavan fosas a los vicios y se elevan templos a la Virtud.

¿EXCLUYENTE?

Si lo es. No aceptamos fanáticos, integristas, racistas, xenófobos ni intolerantes de ninguna clase. En nuestro criterio de selección (que, efectivamente, es estricto) no se contempla ni el poder económico ni el prestigio del aspirante. Sólo su coincidencia con los valores humanísticos que la Masonería defiende y sostiene. Según está dicho desde hace casi tres siglos, puede ingresar en Masonería toda persona “libre y de buenas costumbres“.

¿ESOTÉRICA?

Lo es. Esotérico es cualquier conocimiento reservado a los Iniciados. Esotérica y misteriosa es una ecuación para quien no sabe matemáticas. Esotérico es el ajedrez para quien no conoce su funcionamiento. La Masonería es, por tanto, esotérica.

¿INICIÁTICA?

Si lo es. La iniciación masónica no requiere conocimientos específicos, más que un acto de entrada, es el comienzo de un recorrido, una vía continua de potenciación de la persona humana, en el convencimiento de que el camino del Hombre pasa por la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

¿SIMBÓLICA?

Sí. Una bandera es un símbolo para un país o región, como también lo es una cruz para un cristiano, la estrella de David para un judío o un logotipo para una empresa. Provocan emociones y unifican e identifican grupos humanos. Si bien nuestros símbolos tienen también una significación igualmente precisa que devienen de tradiciones antiquísimas, no tienen una interpretación unívoca. Para los masones, los símbolos son como señales colocadas en cada bifurcación del camino: indican la dirección y el destino al que llevan, pero su asimilación es estrictamente personal.

¿UNA AGENCIA DE CONTACTOS?

Quien se acerque a nosotros con esa idea se ha equivocado de puerta. En la Masonería se practica la solidaridad en la medida de la posibilidad de cada uno de sus miembros, como es de esperar de una institución que predica la Fraternidad, pero se detecta muy fácilmente a quienes se acercan nada más con ese propósito.

¿UNA SECTA?

La Masonería no es una secta: no busca la sumisión de sus miembros a ningún gurú o líder, no exige obediencia ciega, no lava el cerebro de las personas ni controla sus mentes (nos esforzamos precisamente en que cada cual piense por sí mismo), no aísla a nadie de su entorno familiar, no genera enfermizas dependencias emocionales que cuesta muchísimo trabajo curar y no obliga a sus fieles a “entregar todo lo que tienen” para enriquecer al jefe a cambio de “salvar su alma”. Es al revés: prepara para cada uno de sus miembros un camino personalizado hacia la maestría de sí mismo.

¿UNA SOCIEDAD SECRETA?

No. Es una sociedad discreta. Las innumerables persecuciones que ha sufrido en el pasado la obligan a conservar esa tradición.

¿A FAVOR DE ACEPTAR MUJERES?

En el seno de la Masonería liberal es esencial la aportación de la mujer como Maestra de su propia arquitectura interior, con el mismo rango que el hombre. Es bien conocido el papel crucial que la mujer jugó en las antiguas sociedades iniciáticas, así como la no tan infrecuente pertenencia de mujeres a los antiguos gremios de constructores. La Masonería liberal admite desde finales del siglo XIX miembros femeninos de pleno derecho.

Anuncios